Me estreso un poco con el tema de la valija ya que constantemente siento que me voy a olvidar todo lo esencial. Hago una lista de “must haves” como bronceador, ojotas y anteojos de sol. Sé que algo va a quedar acá y me desespera.
He decidido no llevar nada de tecnología (salvo mi cámara) a este viaje. Los hoteles a los que vamos no son muy de confianza y prefiero no llorar la perdida de mi nueva hija (quien les presentaré formalmente más luego). Amiga se preocupa porque el secador no le funcionará con la corriente de allá y ahora estamos en la búsqueda de algún adaptador (se aceptan sugerencias).
Quiero estar ya tirada en la playa, con mucho calor, nadando entre pececitos y tomando piña colada. Haremos todo lo posible para no intoxicarnos con la comida, no pelarnos por sobre exposición al sol, no marearnos en el barco que nos lleve a las islas y no extrañar tanto a sujeto.
Y volveré con pilas recargadas y seré millones.



