Situación 1: Cena de amigas.
Tópico de charla: Variado, aunque siempre caemos en lo mismo, hombres.
Una de las chicas cuenta cómo tuvo un date con un muchacho y todo re bien salvo por el detalle que no toma alcohol.
“Entonces terminamos de cenar y se pide un té… UN TÉ”
“Y vos?”
“Yo un gin tonic, obvio. Pero un TÉ!”
“Bueno, pero bien”
“Si, aunque era el segundo date y ni amagó a darme un beso”
Seguimos chusmeando y entramos en el debate si se debe o no se debe tener sexo en una primera cita. Bueno, debate así como debate no se armó porque estábamos todas de acuerdo en que si pinta está bien y si no, está bien también.
Situación 2: Cena con amigos.
Tópico de charla: Nerd, aunque siempre caemos en lo mismo, sexo.
Traigo a la mesa el debate que tuvimos con las chicas y cuento, anecdóticamente, que no sé si es que crecimos o qué pero ahora nos parece de lo más normal el tema de sex on the first date.
Oh Sorpresa.
Algunos de los chicos dicen que no, que está mal, que claramente luego de sexo en la primer cita el hombre nunca más buscará a esa mujer o en su defecto la buscará únicamente cuando necesite/quiera/noencuentreenotrolado sexo.
Y la verdad es que estoy totalmente sorprendida con esta posición inversa entre los dos géneros.

