Metal
Este es un post que tendría que haber salido antes, pero honestamente me olvidé por completo de escribirlo y asumí que ya lo había publicado. En fin, cosas de loca.
Bueno, la cuestión es que fui al recital de Metallica que se realizó acá en Buenos Aires el viernes pasado. No voy a hablar del show en sí porque los viejitos me sorprendieron. No puedo creer que Lars siga teniendo tanta fuerza y no entiendo como se banca al ritmo durante las 3 horas de show.
Acá vengo a hablar de dos cosas que me indignaron, y que claramente muestra que Cromagnon no es un hecho del pasado.
1) en la cola para Campo se vendía cerveza. Había facil unos 10 puestitos entre la av del Libertador y la entrada de River. ¿Alguien me lo explica? No era que supuestamente no se podía consumir bebidas alcoholicas en shows en estadios. ¿Quien pertmitio que estos vendedores ambulantes esén ahí? Porque como dije, no era uno solo, sino varios. Esto muestra que tenían el ok de alguien que estaba haciendo la vista gorda.
2) En la fila de campo (donde va más gente) no te revisaban nada, ni mochilas ni palpaban. La gente pasaba asi no más. En la fila de platea (o como miercoles se llame) a mí no me dejaron entrar con mi cinturón de tachas. Había una bolsa con todos los cinturones que habian sacado. Digo, si la entrada es más cara y la gente está toda sentadita, no entiendo el fin de sacar los cinturones. Menos aún cuando del otro lado dejaban pasar con cualquier cosa (apuesto que podías pasar con una navaja como en el Personal Fest) y además iban todos alcoholizados.
Por último, y es algo que no puedo decir con certeza, en el campo un chico encendio una bengala. Digo que no puedo decirlo con certeza porque al principio pensé que era un Glow Stick de esos que regalan en las fiestas. Era un verde muy fluor y cuando fui a comentar sobre “mirá, encontraron una alternativa para las bengalas” se apagó.
Al final de cuentas nada cambió, y yo perdí mi cinturón de tachas favorito



