Antes de irse de vacaciones, Conz dejó tres indicaciones muy claras anotadas en un Post-it:
“Vicente, no hagas mucho lío ni compres películas zoofílicas Pay-Per-View. Capitán Intriga, posteá cosas divertidas mientras no estoy y hacé que las visitas suban un poco, que no puedo superar las 10,000 diarias. Y p.d. alvarez, por favor, escribí cosas medio bajón así nivelamos lo que escribe el Capitán.”
Lo cierto es que dejé el papelito entre algunas revistas viejas y lo veo recién ahora. Tarde. Porque Conz está volviendo de sus vacaciones en unas horas y, claro, el único que cumplió con su palabra fue Capitán Intriga (porque, lo se porque estuve ahí, en ese momento, Vicente alquiló “Las gatitas y ratones de Porcel” el miércoles a la tarde).
Pero como todo acto crea una reacción, me puse a pensar en las veces que había llegado tarde a las cosas. Me puse a pensar en esas fiestas en las que llegué cuando ya todos se habían ido, en las búsquedas laborales a las cuales me presenté cuando ya habían contratado a alguien y en la vez en la cual casi pierdo un vuelo, por mirar mal la hora del ticket.
Y ahora les pregunto a ustedes, pequeños lectores que están detrás de la pantalla y han llegado hasta aquí, ¿a qué llegaron tarde?
Me preguntan si alguna vez me rompieron el corazón o si soy de las típicas perras que siempre hacen al hombre sufrir. Me quedo pensando mientras la luz roja de la cámara sigue prendida ante mis ojos. Intento no mostrar sentimientos, esto no es el living de Susana donde todos lloran, es una simple pregunta de cholulaje.
¿Qué les iba a decir? Que me rompieron el corazón en un millón de pedacitos aquel día que me cortaron por mail luego de 5 años de noviazgo. O que me dolía el alma cada vez que en público él me saludaba con un beso en el cachete negando así nuestra relación de (casi) un año. O que me encontré en una cama que no era mía teniendo orgasmos que no eran reales porque era incapaz de decirle que lo que hacia no me gustaba ni un poquito.
Claro, esas cosas no se cuentan, mucho menos con una cámara que te mira fijo, casi intentando desnudarme.
Entonces sonreí y con toda la gracia del mundo respondí: me han dejado y he sido dejada. Al final de cuentas, ¿acaso no estuvimos todos del otro lado?
Chicos, se nos cae el rating del blog! Por eso le pedí a Conz que nos envíe imágenes de su totó en Montañita. Como no me responde, pongo una recreación de lo que creo que están siendo sus vacaciones en este momento:
El pelo no tanto, pero el vestido y los zapatos son i-gua-les!
Una vez más Conz me dejó -junto a p.d. álvarez- a cargo de Butano mientras está de vacaciones. En 2009 me hice hacer el canchero y posteé mucho y muy variado y casi no tuve comments. Entiendo que todos acá vienen por el estilo de Conz, así que en esta ocasión voy a probar un nuevo acercamiento al blog, más parecido a lo que ella hace. Me duele el ego que me ignoren.
Por ejemplo, yo creo que a ella le hubiesen fascinado estas fotos de Suri Cruise Holmes comiendo cupcakes y mirando por una vidriera: