No entiendo la necesidad de las mujeres de cargar bolsos gigantes llenos de cosas y cositas.
Desde chica vi como mi madre nunca encontraba nada en su cartera porque tenía demasiadas cosas dentro. Agenda, anteojos, celular, billetera, porta anteojos, esmalte, cepillo, brillo, base, pañuelo, kleenex, llaves del auto, llaves de la casa, papeles, caramelos, etc.
Seguramente a raíz de tener que siempre quedar esperando en la puerta del auto para que mi madre encuentre las llaves es que yo nunca fui de ese tipo de mujeres. Llevo lo mínimo indispensable. Si esta nublado los anteojos de sol se quedan en casa, solo necesito una lapicera, no hace falta cargar todo el maquillaje ni tampoco miles de otra cosas. Admito que me ha sucedido estar parada bajo la lluvia porque el clima cambió de golpe preguntandome porqué no cargué el paraguas en la cartera.
Pero ese mal humor de no tener las cosas cuando se necesitan es mucho menor al mal humor que me provoca tener que cargar un bolso pesadísimo durante todo el día.
Estando acá me he dado cuenta que las mujeres cargan con bolsos enormes todo el día. En el subte es común ver gente con dos bolsos, la compu, la ropa para el gimnasio y boludeces más.
Es algo que no entiendo y me desespera.
NO me gusta cargar cosas, no me gusta para nada.
Y acá estamos hoy, día lluvioso, con paraguas, compu, cámara de fotos, utensilios para la cámara y cuadernos de la facu. AGH.