Archives

All posts for the month August, 2011

Fit me in a box

Published August 11, 2011 by Conz

“Todo lo que me importa entra en una caja” dice él y yo muero de envidia.
Me encantaría poder no tener un apego a las cosas materiales como la que tengo. Junto cosas de a pilas y todas tienen un significado importante en mi vida.

Mientras desarmo mi placard encuentro jeans que compré en el 2005, me siguen quedando bien y no entiendo la lógica de deshacerme de ellos. Zapatos de cuando estaba en el secundario me acompañan en cada viaje que hago. Colecciono libros y libritos, papeles y papelitos, agendas, revistas, fotos.

En un intento de guardar momentos termino guardando objetos.
Quiero ser más como él, guardar los recuerdos dentro mío y hacer que lo material no estorbe el resto.

Intolerance

Published August 10, 2011 by Conz

Cuando me preguntan cómo me va en New York la única respuesta que hay es: increíble.
Porque realmente todo lo que estoy viviendo es mayor a lo que pude haber imaginado mientras hacía la valija para venirme acá. Sin embargo, no todo es color de rosas. Hace algunos años un amigo que vive acá hace 10 años me dijo que tenía que irse de New York porque esta ciudad lo estaba haciendo muy frío. No entendí lo que quería decir hasta hoy.

Esta ciudad a mi me esta haciendo muy intolerante. Vivís en un ritmo tan intenso y tan avasallante que uno se vuelve un asco de persona.

Me pone nerviosa la gente que tarda demasiado para caminar, con lo cual pasear por la quinta avenida está fuera de cuestión. Me desesperan las hordas de personas (recuerden, esto es una isla y hay más de ocho millones de personas) con lo cual Times Square es una tortura china para mi. La gente que hace contacto visual en el subte claramente es un psycho killer, porque acá a nadie le interesa qué estas haciendo. Si demoras mucho en pedir la comida me desespero, no es una ecuación matemática, es solo leer lo que queres y pedirlo.

Y así un sin fin de ejemplos.

Ahora entiendo a mi amigo, y entiendo también a mi novio cuando me dice que estoy caminando demasiado rápido por la calle sin disfrutar a mi alrededor.  Voy a intentar ser más tolerante antes que esta ciudad me corrompa a mi también y me convierta en un iceberg más de los que caminan por esta ciudad.

Baby on wheels

Published August 8, 2011 by Conz

Hace meses ya que vengo coqueteando con la idea de comprarme un longboard. Probé el de mi novio en Buenos Aires y me divertí tanto paseando (y jugando a no caerme) que me pareció una buena inversión para hacer deporte. Soy honesta y admito que no puedo ir al gimnasio a hacer pesitas porque me aburro, necesito algo que me distraiga y me divierta y con el long puedo pasear y ejercitar a la vez.

Pero claro, son moderadamente caros y daba vueltas a la idea sin tomar una decisión definitiva. Cuantas veces lo voy a usar me preguntaba y además, sin saber andar bien, cuanta paciencia voy a tener las primeras semanas en donde todo te sale mal.

Pero ayer, y en un acto de auto-mimo, pasé por un local de surf y estaba esta divinura. Sin pensarlo dos veces la compré, aquí les presento a mi nuevo juguete:

 

Ahora solo me falta aprender a andar…. ideas?

Wake me up

Published August 4, 2011 by Conz

Anoche tuve una pesadilla tremenda que no me dejó dormir en paz. Amanecía las 5am y no pude cerrar los ojos nuevamente, lo que significó dar vueltas y vueltas en la cama hasta las 9am cuando sonó mi despertador. Fue tan pertubador el sueño que me lo acuerdo con detalles, tampoco ayudó que me lo quedé sobre analizando todas esas horas que perdí de sueño.

La historia era algo así como: Estábamos paseando en un tanque de guerra remodelado con algunos amigos de Columbia. Yo estaba sentada en la parte de atrás con una de las chicas de la universidad de relaciones internacionales, nuestros asientos no tenían techo y todo el layout era similar a los colectivos de turismo de dos pisos. Ibamos con el tanque paseando cuando entrábamos a una villa que estaba siendo custodiada por la policía. Una mujer policía a caballo nos empezó a seguir para escoltarnos afuera, decía que era muy peligroso estar ahí. Ella era parecida a Cristina Kirchner y el caballo estaba súper demacrado. Yo lo hago un comentario a Laura sobre como me pone muy mal que usen los caballos para el transporte urbano y que deberíamos hacerle juicio a esa policía por el estado de animal. En ese mismo instante mientras yo terminaba mi frase Laura grita desesperada, giro la cabeza y veo que del otro lado hay un policía junto a una familia, tiene al padre del pelo y le apunta el arma contra la cabeza. Como si nada dispara tres veces y nosotras nos vemos cubiertas de sangre.

Ahí me desperté.
Sentí sobre mi cuerpo un baldazo de liquido, o de sangre si lo relacionamos con mi sueño.
Cada vez que cerraba los ojos escuchaba tiros y los abría desesperada para asegurarme que siguiese en mi cuarto.

¿En qué momento enloquecí?

One year later

Published August 3, 2011 by Conz

Hace aproximadamente un año comenzaba la gran aventura de estos últimos meses.

Recuerdo entrar a un salón lleno de caras desconocidas, mucho ruido, muchos saludos y muchos nombres nuevos. Me sentí absolutamente fuera de mi zona de confort. En ese exacto momento en el que entré y no reconocía a nadie me pregunté porqué estaba haciendo esto. ¿Qué necesidad tenía de volver a estudiar?

Nos hicieron sentar rápido para poder empezar todo a tiempo (días más tarde aprendo que para esta universidad el tema del horario es clave, todo empieza en punto, pase lo que pase). Uno de los decanos se presentó y luego nos hizo parar  uno por uno y contar de donde veníamos, que hacíamos y que esperábamos de esta experiencia. Me acuerdo que mi corazón se disparó, odio hablar en público y acá estaba yo parada frente a no sé cuantos cientos de personas desconocidas y con historias increíbles. “My name is Maria Constanza Preti, but if you call me Maria I won’t turn around” dije al comienzo de mi presentación como para romper el hielo. En el pizarrón iban anotando de que países éramos y fue muy raro ver Argentina con un solo palito al lado.

Mirando para atrás fue de las cosas más fáciles que tuve que hacer, obviamente. También aprendí que no era la única con panico escénico sino que varios de los que luego se convirtieron en íntimos amigos estaban pensando exactamente lo mismo que yo: ¿Qué hacemos acá?

Hoy todos los nuevos alumnos internacionales están comenzando su aventura. Están sentados en el mismo salón, con el mismo decano, con la misma rutina y seguramente con el mismo miedo que yo tuve.

Sigo sin caer que ya pasó un año entero, con sus altos y bajos, con los fracasos y triunfos, con los días en que no podía más y los que me sentía invencible.

A todos los que comienzan hoy: buena suerte y aprovechen todo lo que puedan, juro que pasa mucho más rápido de lo que pueden imaginarse.

Fur

Published August 2, 2011 by Conz

Que extraño a Vicente no es ninguna novedad, pero cada día se hace más dificil.

Quiero llegar a casa y apretujarlo de un abrazo, me veo con la necesidad de tocar narices frías de animales que no son míos ante la mirada extraña de los dueños que creen que soy loca y/o que estoy envenenando a su animal. Tambien estando sola con el señor novio tan lejos la cama se hace enorme. Antes era Vicente quien ocupaba su lado de la cama y me hacía compañía, ahora estoy sin la bola de pelos, sin mi otra mitad  y con una gran pila de almohadas que no remplazan ni a uno ni al otro.

El sábado mientras paseaba con una amiga por el pequeño horno llamado NYC nos topamos con el grupo de adopción de mi tesis. Me sorprendió la cantidad de gatitos súper bebes que tenían, uno más adorable que el otro. Mi amiga me frenó el impulso de adoptar uno, dos o tres de ellos. Si bien sabe que estaría haciendo algo muy bueno, es consciente de que en este momento no puedo comprometerme a ningún animal y que ademas teniendo a Vicente lejos no es justo traer a alguien nuevo a mi casa.

Algunas cuadras más adelante nos topamos con un gran cartel que decía “Kittens & Puppies” y logicamente entré corriendo a ver que tenían. Muchos perritos y más gatitos bebes, pero a diferencia del lugar anterior donde te los dan por usd$100 que es el costo de las primeras vacunas, acá costaban miles y miles de dólares. Nuevamente mi amiga me tuvo que frenar de salir corriendo y rescatar los pobres gatos que habían quedado enjaulados y también de gritarle guarangadas al dueño del local por vender gatos cuando hay tantos que mueren por no ser adoptados a tiempo.

Volví a mi casa extrañando aun más a Vicente.

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.