Un amigo (que mantendremos anónimo en este blog por respeto a su autoestima) me viene contando hace unos días su experiencia con OkCupid, un sitio de dating.
Cual niño frente a un kiosko repleto, mi amigo se pasa chequeando perfiles y viendo la compatibilidad con las chicas.
Me insiste que me abra un perfil, que es un análisis sociológico interesantísimo y que puedo escribir alguna nota al respecto.
Aburrida, le hago caso.
Salgo despavorida luego de pasar varios minutos contestando preguntas del estilo ‘Saldrías con alguien que tiene hijos de una relación previa?’ o ‘Sexo en la primer cita si o no?’
Que paso? Quede atrapada dentro de una revista Cosmo? Muero de vergüenza ajena si a los hombres le hacen las mismas preguntas, mas de uno se debe reír a carcajadas y contestar ‘No! Sexo en la primera cita nunca’ sabiendo que muchas quieren leer justamente eso.
Entonces vuelvo indignada a la ventana de chat donde me decía que me creara el perfil y le digo muy enojada, y casi apuntando a la pantalla con un dedito reprochador, “esto es la cosificación de las personas en su máxima expresión”.
“Estas entendiendo todo mal, boluda” me dice.
“No! Para nada, esto es como comprar zapatos online. Miro la foto, la giro, leo los reviews y si el precio me cierra compro” tipeo con fuerza.
“No lo ves todavía” retruca.
“Que no veo?” le pregunto.
“Es un lugar para conocer gente” dice, dando por terminada la conversación.
En ese mismo momento me llega un correo que avisándome que alguien se intereso por mi perfil. Le doy click al link. No, claramente no lo entiendo ni lo voy a entender. Hago click en “Delete Profile” y a otra cosa mariposa.
Luego de una semana necesaria para acomodar ideas, sentimientos, dormir, sentirme amada nuevamente, acá estoy.
De vuelta en Miami e intentando acomodarme y aceptar que esta es mi vida de ahora en mas (y hasta quien sabe cuando). Que le voy a tener que poner todo el pecho a las balas y me la voy a tener que bancar como una absoluta lady, porque yo tome esta decisión, y aunque capaz fue la equivocada en su momento, voy a sacar lo mejor de esta experiencia.
Tuve un fin de semana de pelicula en Las Vegas. De pelicula porque estar ahi es realmente como estar dentro de un film, es todo tan bizarro, tan excentrico y tan zarpado como se lo imaginan (a veces hasta un poco peor). De pelicula tambien porque estuve rodeada de la mejor fuente de amor posible: mis amigos.
Despues de haber estado ahi doy fe que realmente lo que pasa en Vegas es mejor que quede en Vegas. Pero como este lugar siempre mi rincon en el mundo donde comparto fragmentos cotidianos de mi vida, les dejo lo poco que puede ver la luz del dia.
Mientras miro Extreme Couponing (nada de juzgar, estoy intentando aprender como hacen para ahorrar tanto dinero) chateo por BBM con una amiga que esta en Buenos Aires sobre hombres, trabajo, la vida, las amigas y demás. Al poco tiempo y al darnos cuenta que estábamos transitando por las mismas situaciones, la charla muta a ser un grupo de autoayuda con dos miembros, ella y yo.
Crisis.
Estamos en crisis.
Uno de esos momentos en los que sentís que todo, absolutamente todo, se esta desmoronando alrededor tuyo. Cualquiera rama (metafórica) que intentamos agarrar se termina rompiendo y caemos una vez mas al piso.
Y así, mientras nos quejábamos de nuestra vida a los casi 30 años es que nos topamos con la siguiente teoría.
Return of Saturn.
Tratase de una teoría alabada tanto por la astrología como por la psicología, lo cual ya me parece fantástico. Dice que cada 28 a 30 años los seres humanos se enfrentan con una gran crisis que los obliga a crecer y cambiar todo lo que hasta ahora les venía funcionando. Esto se debe a que Saturno vuelve al mismo lugar donde estaba en el momento en que nacimos. Es por eso que tiene un margen de 2 años, ya que no todos nacismo con el planeta en el mismo lugar y el mismo se va moviendo despacito por el espacio. La crisis puede afectar el plano laboral, familiar, amoroso, etc. Lo mágico de esta teoría es que dice que… NADIE se salva de esta.
Así que acá estamos, en plena crisis, pero por suerte muy bien acompañada por mi amiga.
Recibir un email de uno de tus exs anunciandote que va a ser papa es… raro.
Ahora, recibir un email de otro ex a los pocos minutos diciendo que soñó que estabas embarazada, aclarando que te quedaba muy bien, ya es demasiado.
Mientras tanto (y por las dudas) yo me dedico al puritanismo.
“La gente no cambia” me dijo un millón de veces mi madre.
Yo no solo lo creía, sino que también se lo repetía a mis amigas cuando se la pasaban lloriqueando porque el novio de turno les había metido los cuernos nuevamente. “La gente no cambia”, me escuchaba decir “si lo conociste así no podes pretender cambiarlo”.
Creo que mi madre se equivoco.
La gente si cambia.
Llega un punto en el que nos mostramos como realmente somos. Nada de lo socialmente aceptado, nada de lo que nos gustaría ser pero no somos. Siempre llega el momento en que se caen las caretas y nos encontramos desnudos (metafóricamente hablando) y casi nunca es lindo.
El amoroso y educado de repente se muestra como un inconsiderado, forro e irrespetuoso. La independiente e irreverente se muestra atenta, atada, pendiente. La que siempre estuvo en las buenas y en las malas desaparece, el que parecía confiable ahora es el que corre los rumores. Y así, todos en algún momento cambiamos.
La tarea difícil esta entonces en reacomodar las expectativas que se tienen de esa persona para que se ajusten a la realidad. And it ain’t pretty.
Una noche de otoño en la ciudad de New York dos amigos se juntan en un bar a charlar. Los tópicos van cambiando según pasan las horas, que los indignados de Wall Street, que esta oferta de trabajo, que la entrevista a tal famoso. Mientras sube el nivel de alcohol en sangre las charlas se van poniendo mas interesantes. Tendrías un trio? Antes de oír la respuesta se ponen a analizar a una chica que pasea por el lugar saludando gente. Para el es hermosa, para ella una chica común. Y entonces, a ella si le darías? Un Jack & Coke mas para ambos, una vuelta mas por el lugar a ver si existe persona que a ambos le parezca atractivo, de curiosos, de morbo, de borrachos no mas.
Yo no creo en la monogamia, dice el.
Con ojos grandes y sorprendida ella sacude la cabeza de lado a lado. No hay nada mas lindo que estar toda tu vida con alguien, afirma.
El no esta para nada convencido. Toda tu vida? Entera? El ser humano es uno de los pocos animales monógamos, no tiene sentido alguno.
La discusión va y viene, argumentos buenos y malos, planteos serios y en chiste, mas alcohol y mas énfasis.
Luego de pelearse media noche llegaron a una simple conclusión: nacimos solos, vamos a morir solos y durante toda nuestra vida – queramos o no – vamos a estar solos.
Mientras me deprimo, traeme otro Jack & Coke mas por favor, lamenta ella entre suspiros.