Durante mi primer noviazgo en serio fue que decidí empezar a tomar pastillas anticonceptivas. Estuvimos juntos de mis 19 años hasta mis 24 y nos pareció prudente que yo tomara para asegurarnos de no ser padres adolescentes.
Cuando cortamos, yo seguí tomándolas, ya me había acostumbrado y además era todo mas simple y fácil. Esta claro que nunca tuve esa charla de “como vamos a cuidarnos” con ningún otro de mis novios ya que yo ya estaba en ese ciclo de 20 pastillitas amarillas y 8 blancas.
Tenia la costumbre tan incorporada en mi vida que ya las tomaba sin necesitar una alarma avisándome a las 10 de la noche que era momento de mandarme la pastilla con o sin agua. Tenia todo tan calculado que no tomaba el placebo (me sentía medio idiota tomando pastillas que sabia eran puro azúcar).
Fue en mi noviazgo con Sujeto que empecé a colgarme con el horario. Me olvidaba de tomarla por días y dije basta. No, no estaba buscando quedar embarazada de prepo ni mucho menos, simplemente estaba cansada de tomar algo todos los días durante ya casi 7 años.
Aprovechando su partida hacia USA y que íbamos a intentar un long-distance relationship, deje de tomarlas. La excusa era esa, si no iba a coger para que iba a tomar pastillas? La realidad era otra, no me gustaba que un medicamento sintético controlara el ciclo mas natural de mi cuerpo.
Pero claro, cada vez que decía eso me miraban con cara rara y me preguntaban que carajo me había agarrado, desde cuando tan zen.
Y fue así que pase las siguientes dos relaciones sin tomar nada, redescubriendo los mood swings, los dolores de ovarios, los pequeños atrasos normales del ciclo. Fue como empezar todo de vuelta, y me encanto.
Hoy sigo sin estar buscando un bebe, claramente, pero soy feliz de no estar tomando nada y pretendo seguir así. Incluso para mi temita de perdida de pelo y uñas quebradas me recomendaron setecientas veces que vuelva a tomar pastillas, y no, esa no es la solución (además que estoy segura que todo esto es un síntoma de haberlas tomado durante tanto tiempo y haber dejado abruptamente el shot de hormonas que esas malditas pastillas te dan).
Por suerte a lo largo de este experimento propio voy encontrando cada vez mas mujeres que dejaron de tomarlas por la misma razón que yo. Esta bueno no estar solo y no ser tildada de new age por algo tan… natural.

