Sobreviví uno de los inviernos más fríos y más largos de la historia de New York – en abril, que es cuando comienza la primavera aun estaba nevando. La ciudad se vio tapada y atrapada varias veces bajo enormes pilas de nieve que, si bien hacian de la ciudad un lugar mágico, tambien hacian que fuera imposible salir de la casa.
Como si eso no fuera poco, parece ser que sorebviví al día más caluroso desde 1976, en una de las olas de calor más violentas y largas que ha soportado New York.
Me parece a mi, o la ciudad nos está queriendo decir algo?