De las cuatro chicas que trabajamos en Univision en ingles tres estamos en una relación a larga distancia.
Maldita globalización (?)
De las cuatro chicas que trabajamos en Univision en ingles tres estamos en una relación a larga distancia.
Maldita globalización (?)
Ahora que mis ingresos se han reducido al minimo y que tengo que ser super cuidadosa con lo que gasto me he dado cuenta de una gran tendencia.
La mayoría de mi dinero se va entre zapatos y conciertos.
Así es. No tengo drama de gastar una fortuna en ambas cosas porque sé que voy a terminar feliz.
Es así entonces como hoy voy a ver a U2 en New Jersey y el sabado estaré en Philadelphia para el concierto de Rihanna.
Porque claro, si los artistas no vienen hacia mi… yo voy hacia ellos.
Estando acá aprendí muchisímo de mi. Cosas que no quería saber de mi persona y otras que me fueron muy útiles.
Lo que aprendí de hoy viene a estar en el segundo grupo de descubrimientos.
Resulta que cuando estoy de pésimo, pésimo, PÉSIMO humor lo único que me ayuda para distraerme y calmarme un poco es limpiar la casa. ¿Quien hubiera pensado? Creo que si mi madre lee esto se cae de la silla.
Así las cosas, limpiando mi casa hasta el último rincón.
Tengo una nueva adicción.
Una adicción genial y sublime pero también problemática.
Tiene nombre y no tiene apellido. Tiene muchos tatuajes, silicona y maquillaje.

Mi nueva adicción, obsesión y fascinación se llama: Married to Rock.
Pasen y miren, pero no me culpen si se enloquecen como yo.
Me encantaría que mi vecino me dejara de robar el diario los días que decido despertarme tarde. Basta!
Domingos y jueves son mis días preciados. No puede ser que no tenga derecho de buscar mi diario a la una de la tarde porque el señor vecino decidió llevarselo.
Y lo peor? No se cúal vecino es. Entonces no puedo salir a reclamar porque realmente podría ser cualquier persona.
Malditos.
Quiero mi diario dominguero con revistas y miles de publicidades pedorras.
Los domingos no son domingos sin ellos.
Acabo de ir a la facultad en piyama.
Salí de la cama, me puse botas de lluvia, un buzo abrigado y caminé las seis cuadras que separan mi hogar de la institución.
Nunca me importó tan poco nada. Todos prolijamente vestidos y ansioso por entrar a clase y yo, en piyama por si se habían olvidado, arrastrando mis pies por las escaleras.
Volví, me saqué las botas y el buzo y estoy acá, aún en piyama, esperando que este día termine para volver a la cama a dormir.
¿En qué momento me convertí en esta persona?
El mundo se divide entre dos tipos de mujeres.
Las que son team Big y las que son team Aidan.
Yo, claramente, soy team Aidan.
Yo me preguntaba por qué me dolia la cabeza. Hasta que me di cuenta que la vincha me estaba apretando las ideas.
Bueno, en realidad me di cuenta que la vincha me estaba apretando, punto.
Que la radio que más te gusta, la que pasa la música más copada, donde no habla nadie de pelotudeces termine en unas pocas semanas es un gran fail total. Más fail aún es que termine porque en realidad esa radio es ESPN y que solo pasará deportes y nunca más música. Muy mal. Muy muy mal.
Amamos a ese DJ, sea quien sea, desde acá te queremos.
Haber pasado horas en la peluqueria con un cepillo tirandote de todos lados. Haberte puesto un vestido que no te dejaba sentar de lo ajustado que era. Hacer el intento de caminar con unos tacos de 15cm sin tropezarte.
Llegar a la fiesta y que te digan que linda que estas, que ese glamour Susanezco dure exactamente 5 minutos porque el calor te agobia y te empieza a correr agua por todos lados.
Pero no importa, hacer una entrada triunfal y luego menear hasta que te duelan los pies y el peinado quede en el olvido es lo que vale.
Alto fiestón anoche, alto fiestón.
